Ruta Inka es una embajada cultural en movimiento.
Un proyecto nacido en los Andes para unir pueblos, juventud y memoria a través del Qhapaq Ñan, la gran red ancestral que articuló al Tahuantinsuyo y que hoy puede volver a integrar a América.

La Ruta Inka aspira a fortalecer la integración continental desde las comunidades, estrechando los vínculos entre pueblos, universidades e instituciones y proyectando los profundos lazos históricos que unen a nuestras naciones.

Como expresión de esta diplomacia cultural desde los pueblos, se promoverán convenios de hermanamiento entre comunidades y ciudades afines, así como oportunidades de cooperación e intercambio que den continuidad a los encuentros más allá de la expedición. Se busca que las antiguas rutas vuelvan a unir territorios y culturas y abran caminos de fraternidad para las nuevas generaciones.

La Asociación Ruta Inka se propone recuperar, fortalecer e institucionalizar la experiencia construida durante más de veinticinco años, con la perspectiva de que la Ruta Inka pueda convertirse en una Política de Estado, trascender los ciclos gubernamentales y proyectarse hacia las nuevas generaciones.

Acompañamiento institucional

La Asociación Ruta Inka procurará el acompañamiento de los gobiernos de los países comprendidos en el recorrido, como expresión de su compromiso con la integración cultural, la cooperación entre los pueblos y la valoración de las civilizaciones originarias de América. Asimismo, gestionará encuentros institucionales y posibles audiencias con las máximas autoridades, a través de los canales oficiales.

Entre sus principales objetivos se encuentran:

En Bolivia, contar con el acompañamiento gubernamental durante la inauguración en Tiwanaku y gestionar una audiencia con la Presidencia del Estado en La Paz.

En Colombia, propiciar la presencia de autoridades del departamento de Nariño en la culminación del primer tramo, en Pasto.

En Panamá, gestionar el acompañamiento de las autoridades durante el segundo tramo y una audiencia con la Presidencia de la República.

En Belice, procurar la presencia de las máximas autoridades en la culminación del segundo tramo, en Belmopán, o gestionar un encuentro institucional en esa ciudad.

En Guatemala, procurar el acompañamiento gubernamental durante la inauguración del tercer tramo, en Ciudad de Guatemala, y gestionar un encuentro con el Presidente de la República.

En México, promover el acompañamiento institucional durante la clausura de la expedición en Ciudad de México, con la aspiración de contar con la presencia de la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos.

Estas gestiones constituyen objetivos institucionales de la Asociación Ruta Inka y estarán sujetas a la respuesta y disponibilidad de las autoridades correspondientes.